Breve introducción: Yo, Roxana,
alumna de Derecho de la UAL, solicita plaza erasmus para Génova con segunda
opción Ferrara, a mi me asignan el
segundo plato, aunque claro más vale algo que nada, ¿no? Dadas algunas
circunstancias que no viene a cuento detallar,
llego el día 16 de septiembre, día en el que comenzó la aventura, me veo rumbo a Bolonia, sola, sin conocer a
nadie, así que por razones de falta de valor, me dirijo con los chicos a Génova
y posteriormente, yo iría a Ferrara, una vez que tuviera olisqueado el
territorio extranjero y entendiese como funciona el sistema papeleo erasmus.
Parte 1: Llego
el día “d”. Hora de dirigirme hacia la
gran ciudad (ironía ironizada de una forma ironizadisima). ¡FERRARA ME ESPERA! Un día otoñal, colorido, caluroso lleno de
descubrimientos y obligaciones. Después de varias horas en el tren por fin tendré el placer de conocer la misteriosa Ferrara. Mi primera experiencia en la pequeña
estación ferroviaria: Sin un mapa, sin conocer el idioma, sin
saber que autobús coger, sin entenderme con la dependienta que solo supo
venderme el billete, aparece un ángel, que nooo, se trata de una chica) que muy
amablemente ella me ofreció ayuda, me
acompaño al Ufficio di Movilità
Internazionale della Università degli studi di Ferrara, para que yo pudiera
entregar mis papeles y me los firmara. Sin la ayuda de esa niña no hubiera sido capaz de encontrarlo y por
cierto, se llamaba Fabiola, estudiaba
magisterio , morena, ojos azules, hablaba muy deprisa y me hizo entender de
alguna manera que “aereo” significaba avión. Me dio buena impresión de los
ferrareses (luego me enteré que no era de Ferrara – mosquis -) Quizás estos sean datos innecesarios, pero me
gusta recordar pequeños detalles para hacer los recuerdos más especiales. Desde aquel día no volví saber nada de Fabiola, pero sí que me lleve
una gran decepción después de hablar con la encargada de recibir a los erasmus
BARBARA no se que mas. Entrego unos
papeles, pago el seguro de 26 €, del que no sabía nada, y me orientan sobre las
asignaturas que he escogido: Al parecer todas mis asignaturas sono MOLTOOO DIFICILEES (luego pude comprobarlo sobre mi
propia piel)Salí de aquel edificio – laberinto
antiguo y de ambiente color
grisáceo, provocando inundaciones a mi paso, es decir, con el alma
en pena, sin piso, sin facilidades, sin conocer a nadie, sola en aquel sitio
horrendo.