Y seguíamos en la Piazza De Ferrari, mirando la fuente, dándole vueltas, echándole fotos, fotos, fotos y más fotos. Fotos en las que, por cierto, salimos con cara de extraterrestres recién llegados a La Tierra desde algún planeta lejano porque habíamos salido de Almería hacía más de 36 horas y no habíamos dormido, todos menos Fran, que se había quedado pasaíco en el Ostello antes de bajar al centro (mientras otros hacían honor a la frase “yo me voy p´ Almería”). El cansancio hacía mella, tanto que se palpaba en el ambiente que algunos tenían unas ganas horribles de volver al Reino de España, se notaba, parecía que al día siguiente tendríamos desertores cobardes de vuelta en la patria de la paella, los ibéricos y la tortilla de patatas. ¡OLÉ!
| Flipando con la Ferrari :) |
| Pioggia mojada bajo el paraguas "vogue". |
Y llegó Paula. Venía con dos chicas más, una de las millones de Marías que hay en España y una rubia con pintas raras que todavía no tenemos claro quién es, de donde viene y adonde va, Irina (eso sí, sabemos que hace bizcochos azules). Tras las presentaciones oportunas nos fuimos a nuestro primer "aperitivi[3]" en la Piazza del Erbe. Aquí las caras tristes y nostálgicas que pedían a gritos un avión a la Península Ibérica se convirtieron en caras de "aquí me quedo, qué coño". Se habló un poco de todo, pero sobretodo del tema fundamental y el mas preocupante: "¿SINGOLA O DOPPIA? Esta y otras cuestiones sobre cómo conseguir alojamiento en Génova". Paula y María compartían una doppia en un piso sito en Balbi donde quedaba otra doppia. Quedamos en ir a ver el piso al día siguiente y, cansados despues del aperitivo nos dirigimos a Ferrari donde comenzó a llover (nos cobijamos todos bajo el paragua "vogue" de Juanca) y volvimos al Ostello en el Crazy Bus, y esta vez, como buenos españoles, sin pagar.
En el Ostello conocimos a muchísima gente de todas partes. Entre otros, una turca que necesitaba un portátil para hablar con su familia, de la que no sabía nada, y una portuguesa (nossa nossa, ay se eu te pego) que necesitaba ayuda con la contraseña del WiFi gratis del Ostello. Roxana prestó su portatil, Juanca resolvió el tema de la contraseña, y cada oveja con su pareja, es decir, each sheep with its couple, que hablábamos en ingles con ellas... aunque probablemente en las conversaciones entre ibéricos nos habríamos entendido en portugués y castellano... todo menos italiano, DE MOMENTO... Continuará.
BY @JUANCAALMERÍA
[1] Tenía facebuc pero nai nai…. No apareció ni después de conocerla.
[2] Conocido presentador de televisión especializado en fenómenos paranormales.
[3] Practica italiana asimilada al tapeo almeriense que consiste en que a ciertas horas junto con tu “bibita” te invitan a un pequeño aperitivo (para los españoles jartarse a no poder mas).