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lunes, 14 de mayo de 2012

Erasmus en Ferrara 2011 - 2012


Breve introducción: Yo, Roxana, alumna de Derecho de la UAL, solicita plaza erasmus para Génova con segunda opción Ferrara,  a mi me asignan el segundo plato, aunque claro más vale algo que nada, ¿no? Dadas algunas circunstancias que no viene a cuento detallar,  llego el día 16 de septiembre, día en el que comenzó la aventura,  me veo rumbo a Bolonia, sola, sin conocer a nadie, así que por razones de falta de valor, me dirijo con los chicos a Génova y posteriormente, yo iría a Ferrara, una vez que tuviera olisqueado el territorio extranjero y entendiese como funciona el sistema papeleo erasmus.
Parte 1: Llego el día “d”.   Hora de dirigirme hacia la gran ciudad (ironía ironizada de una forma ironizadisima).  ¡FERRARA ME ESPERA!   Un día otoñal, colorido, caluroso lleno de descubrimientos y obligaciones. Después de varias horas en el tren por  fin tendré el placer de  conocer la misteriosa Ferrara.  Mi primera experiencia en la pequeña estación  ferroviaria:   Sin un mapa, sin conocer el idioma, sin saber que autobús coger, sin entenderme con la dependienta que solo supo venderme el billete, aparece un ángel, que nooo, se trata de una chica) que muy amablemente ella  me ofreció ayuda, me acompaño al Ufficio di Movilità Internazionale della Università degli studi di Ferrara, para que yo pudiera entregar mis papeles y me los firmara.  Sin la ayuda de esa niña  no hubiera sido capaz de encontrarlo  y  por cierto, se llamaba  Fabiola, estudiaba magisterio , morena, ojos azules,  hablaba muy deprisa y me hizo entender de alguna manera que “aereo” significaba avión. Me dio buena impresión de los ferrareses (luego me enteré que no era de Ferrara – mosquis -)    Quizás estos sean datos innecesarios, pero me gusta recordar pequeños detalles para hacer los recuerdos más especiales.  Desde aquel día no volví  saber nada de Fabiola, pero sí que me lleve una gran decepción después de hablar con la encargada de recibir a los erasmus BARBARA no se que mas.  Entrego unos papeles, pago el seguro de 26 €, del que no sabía nada, y me orientan sobre las asignaturas que he escogido: Al parecer todas mis asignaturas  sono MOLTOOO DIFICILEES (luego pude comprobarlo sobre mi propia piel)Salí de aquel edificio – laberinto  antiguo y  de ambiente color grisáceo,  provocando  inundaciones a mi paso, es decir, con el alma en pena, sin piso, sin facilidades, sin conocer a nadie, sola en aquel sitio horrendo. 

viernes, 3 de febrero de 2012

Affitiamo doppia: Salita della Provvidenza.

Principios de una nueva semana. Lunedi. Ha pasado ya el weekend y es como si hubiéramos pasado meses en Italia.  Se nos ha hecho un poco pesado pero la experiencia no nos la quita  ni los 2000 € que los chicos tuvieron que costear, así de golpe,  del pomeriggio alla sera.  Uff, que agradable fue tenerlo en las manos.  
                Para que lo entiendas mejor, querido lector.  Aquí no hay contacto, ni amigos  que te enchufen. A buscarse la vida.  Quizás es ahora cuando podemos hablar realmente  del ERASMUS. Cuando necesitas cobijo y no sabes ni por dónde empezar a buscar,  ni falta hace decir que todo se hace en italiano y en una ciudad tan grande que todavía seguimos conociendo. Y es que caminar entre las calles, plazas y callejones de Génova es una sorpresa continua. A la vuelta de cada esquina se encuentra un pequeño o gran tesoro que espera ser descubierto.   
Alex, nuestro adorable pijote que de momento sigue con “yo me voy p´Almeria” y  Franchute (- chute,   y no veas los chutes que da el niñico) ya tenían un techo donde dormir y según Fran-chute tenían más compañeros de habitación: los ácaros.  Aun  lo tenemos corroborado pero como en Radio Patio UAL Internacionales  no engañamos, os confesamos, así en la intimidad y como secreto de estado que en Ostello della Giuventu sí que hay más de uno. ¿Recuerdas esas picaduras que decías ser mosquitos gigantes? Que equivocados estábamos todos. Era un ataque masivo de chinches y chinchones escondidos entre las sabanas que usaban de trincheras.  Este ha sido un pequeño Flash-back que no recordé contarlo en su debido momento.
Volviendo a lo nuestro. Estamos buscando piso como locos para Juanqui y PJ. Por privado parece misión imposible (todo ocupado). Siempre es mejor tratar el tema  directamente con el propietario, de forma privada, para así no pagar una mensualidad demás a un gánster inmobiliario (que son peores que los políticos, bueno, va, me he pasado, también hay de los buenos pero en peligro de extinción).  Gracias a los chicos canarios y un conocido de ellos que nos recomendó una Agencia Inmobiliaria (si, estábamos una miaja desesperaos) encontramos piso con dos doppias[1]   a precio desorbitado pero no teníamos otra opción. A las 10ºº am,  Génova estaba llena de gente, curiosamente  se escuchaba mucho el español al rededor (según Juanca, el castellano es el segundo idioma mas hablado en la provincia,  inclusive antes del genoves. Hay mas hispanohablantes que en La mojonera ). Juanto al capo  calvo y gordo con gafas de sol ray ban nos dirigimos a la Piazza Ferrari a coger el bus 35, siendo este menos crazy  para dirigirnos a nuestra nueva casa.  Con el señor calvo-gordo no hablamos nada,  no estabamos a su altura como para hacerlo, literalmente era bastante bajito. El enanito este, ademas, decidió que eramos demasiados para subir en ascesor así que muy amablemente nos invito a tonificar glúteos  subiendo escaleras.  Maiale, siamo stanchi! 
Esperando para celebrar el contrato de alquiler.
Fran al lado de los caramelos.
Estuvieron horas  y horas pensándolo. Pues tenían que desembolsar cada uno 750 €. En total, 750 x 4,   3000 €   el primer mes. De los cuales, 1000 serían la prima de la agencia (figlio della gran putana),  y 2000 € para la casera,  1000 para la cauzione y otro 1000 por el affito. No sabes tu ná, desgraciá.   El contrato de alquiler se celebró en el despacho del gánster, alrededor de una  mesa redonda con insuficientes sillas y demasiado soldi[2] de por medio. Alguno de nosotros estuvimos observándolo todo desde el pasillo, donde había un pequeño recipiente lleno de caramelitos afrutados, caramelos que por arte de magia ya no estaban cuando nos fuimos. ¡Ay que ver lo que hace Fran cuando se le suelta la correa!  

 Negociando.  Avviamo capito tutto:   TENEMOS QUE PAGAR.
Después de las negociaciones consistentes en la imposición de enésimas obligaciones los chicos ya tenían vivienda en la Salita della Provvidenza, portal 11, vicino a la Staziones Piazza Príncipe F.S. e vicinismo a la Facoltà di Giurisprudenza. Ahora bien, no era precisamente económica (250 € mes + facturas per testa) però si un tanto problemática: En el siglo XXI no tenia ¡MICROONDAS! ni TDT ni mucho menos salón (ahora tenemos un sofá hinchable, pinchado que consideramos la joya de la corona), y atentos, colchones hechos polvo, uno de ellos partido. Respuesta de la casera (F. della G. P.) segun José Mota: OGGI NO, DOMANI.  Aun estamos esperando.
Ahora, un poco más felices, con las carteras ligeras y las visas sofocadas, nos dirigimos al Ostello a buscar nuestras maletas pero decidimos quedarnos a pasar la noche por necesidades básicas humanas: Internet.  Al día siguiente procederíamos con la mudanza y con todo el papeleo.  
Seguiremos con mas ajetreó después de la publicidad mientras tanto véase la Hora de José Mota y ve cambiando las gallinas que entran por las van saliendo.



[1] Habitación doble
[2] Dinero

lunes, 30 de enero de 2012

Primer alojamiento en vía Balbi.

Prima Colazione
Domenica 18 sept 2011,  9:00 a.m. Suenan nuestros odiosos despertadores.  Hora de levantarse (pero si solo dormí una chispilla, leche).  Toca lavarse la cara, cepillarse los dientes,  vestirnos y bajar todos al comedor a por nuestro supermegadesayuno en una caja de cartón que también podríamos llamarlo “KIT DE SUPERVIVENCIA” consistente en un delicioso croissant de chocolate, si tenias suerte,  sino era de mermelada, un zumito para nenes, dos toaste, un poco de nocilla, otro poquito de mermelada, un cafe (calentito) y unos cubiertos (será para rascarse el culo porque para otra cosa no sé yo).  La prima colazione,   desayuno en italiano,   era “gratis” para los genoveses,  los menos agraciados tuvimos que pagar 2 euros!!   2 euros por una caja con alimentos rancios y escasos!!   2 euros  me da para focaccia genovese[1] para el almuerzo y me sobra para merendar también.  Que estafa. Pero que podemos esperar de un  ostello compinchado con una "galosinera"...
Mientras damos un vuelta por las calles de Génova. 
Infine, sigamos con nuestro objetivo de hoy que  aparte de   dormir, era quedar con las niñas de Balbi para que nos presentaran lo que hoy en día seria la humilde morada de Fran y Alex. Antes de ver posibles futuros domicilios dimos una vuelta para ubicarnos un poco en la zona. Nos fotografiamos de vez en cuando y nos dirigimos hacia nuestro objetivo: piso. Y ahora viene lo mejor de los mejorcito. ¿Dónde estaba situado el edificio?  Ni más ni menos que al final de 147 escaleras, en vía Balbi, en una cuesta escalonada.
El "vico", para llegar al edificio. 
Efectivamente, para llegar al piso, hemos tenido que subir una cuesta escalonada entre dos antiguos edificios que más que una calle parece cuasi un “vico”, es decir, calles donde lo mismo puedes comprar  el pan que un poco de hachís, pasear lavadoras o un carricoche, subir un camión o un taxi.  Un sinfín de utilidades.   Estaba en obras. El edificio antiguo. En obras también. El portón de hierro, enorme, tan grande que parecía la puerta del Edén pero esta vez las llaves no las tenía Pedro. A los lados podíamos apreciar más escaleras. Uff pobre del que vive al lado…  Conseguimos pasar el portón gracias a María (y no es precisamente Santa).   Però,  cuál es nuestra sorpresa cuando de repente aparecen más escaleras. Sorpresa…. 2 en 1: casa con gimnasio. A tonificar los glúteos con escaleras (perdón por reiterar tanto la palabra “escaleras”,  es que hay tantas…escaleras).  Ya subimos todas, ahora  vemos otra puerta de madera grande que le parece a la del despacho del Sr. Burns.  Otra sorpresa nos acecha  ahora: 4 escalones más y un ascensor del siglo XIX.  DIECINUEVE!! Y no exagero.  Al fin llegamos al piso. Un poco antiguo pero tenía una joya!   SALÓN, donde celebrar fiestas, cenas, noches de cartas, riñas,  lugar de estudio, lugar en encuentros, de ver TV,  calcio[2], lugar para buscar vuelos  y así Pipo empobrezca con cada visita mas y mas. Decidido. Los chicos se quedan.
Volvemos al Ostello donde conocemos a dos nuevos chicos. Son canarios. Muy simpáticos. Aquella noche era la final del europeo de baloncesto y decidimos  todos  di “fare il aperitivi”. Así que,  nos dirigimos hacia el  Rock Café, donde ponían una pizza cada 3 personas y con  pagar una consumación comías para dos días si disponías de tanto estomago.  Allí nos encontraríamos con Julio y Christian, los canarios. Nos hicimos amigos muy pronto. Ellos buscaban compañeros de piso. Y ahí estaban. Juanca, el republicano y Pedro, su amigo.  Mientras tanto,  discurría el europeo de baloncesto pero no pudimos disfrutarlo puesto que en aquel local  todo el mundo preferia ver al Napoli y la Nazionale de Voleibol  italiana (intentamos cambiar pero los italianos empezaron a mirarnos muy enfuruñaos), antes que baloncesto.  Despues del aperitivi nos dirigimos con mucha urgencia al Otello en el super bus para terminar de ver el partido pero claro con la merda de wifi gratis con el que nos obsequiaba el Ostello no nos daba ni para pinchar publicidad porno.   Por cierto, gracias al Marca supimos que ganó nuestra queridísima patria española. OLÉ, OLÉ y OLÉ! 
Mañana habrá más y mejor.  



[1] Gastronomía típica genovese.
[2] Futbol. 

domingo, 29 de enero de 2012

GÉNOVA DIA 1. Parte III (y última).

Y seguíamos en la Piazza De Ferrari, mirando la fuente, dándole vueltas, echándole fotos, fotos, fotos y más fotos. Fotos en las que, por cierto, salimos con cara de extraterrestres recién llegados a La Tierra desde algún planeta lejano porque habíamos salido de Almería hacía más de 36 horas y no habíamos dormido, todos menos Fran, que se había quedado pasaíco en el Ostello antes de bajar al centro (mientras otros hacían honor a la frase “yo me voy p´ Almería”). El cansancio hacía mella, tanto que se palpaba en el ambiente que algunos tenían unas ganas horribles de volver al Reino de España, se notaba, parecía que al día siguiente tendríamos desertores cobardes de vuelta en la patria de la paella, los ibéricos  y  la tortilla de patatas. ¡OLÉ!
Flipando con la Ferrari  :)
        Hacía ya rato que nuestro pijillo de temporada Alex había llamado a una tal Paula (Pau para los amigos), una chica que también era de Almería, una chica que también estudia Derecho en Almería, una chica que no tenía Twitter, Facebook[1] ni Tuenti, que bien podría haber sido un personaje de ficción inventado por Relaciones Internacionales de la UAL para rellenar las listas de seleccionados para el Erasmus (y ya de paso joder a Roxana). Pero no, aunque no tuviera Tuenti (ahora ya si) sí existía, y Pedro y Juanca lo han demostrado, habían dado con ella de manera casi increíble allá por la primavera en un acto institucional de la Universidad con los Erasmus: auditorio lleno, 600 Erasmus, pues venimos a coincidir al lado (para más explicaciones sobre este fenómeno preguntar a Íker Jiménez[2]). Además, resulta que,  antes de llegar a Génova,  la vimos una segunda vez, haciendo el papeleo previo, momento en que dijo "si hay que pasar hambre paso hambre, pero yo sin viajes no me quedo", posteriormente hemos tenido la oportunidad de comprobar que tal afirmación es rotundamente cierta. A pan y agua si hace falta. Bueno, pues allí estábamos, en Ferrari esperando vernos por tercera vez.
Pioggia mojada bajo el paraguas "vogue".
Y llegó Paula. Venía con dos chicas más, una de las millones de Marías que hay en España y una rubia con pintas raras que todavía no tenemos claro quién es, de donde viene y adonde va, Irina (eso sí, sabemos que hace bizcochos azules). Tras las presentaciones oportunas nos fuimos a nuestro primer "aperitivi[3]" en la Piazza del Erbe. Aquí las caras tristes y nostálgicas que pedían a gritos un avión a la Península Ibérica se convirtieron en caras de "aquí me quedo, qué coño". Se habló un poco de todo, pero sobretodo del tema fundamental y el mas preocupante: "¿SINGOLA O DOPPIA? Esta y otras cuestiones sobre cómo conseguir alojamiento en Génova". Paula y María compartían una doppia en un piso sito en Balbi  donde quedaba otra doppia. Quedamos en ir a ver el piso al día siguiente y, cansados despues del aperitivo  nos dirigimos a Ferrari  donde comenzó a llover (nos cobijamos todos bajo el paragua "vogue" de Juanca) y volvimos al Ostello en el Crazy Bus, y esta vez, como buenos españoles, sin pagar.
En el Ostello conocimos a muchísima gente de todas partes. Entre otros,  una turca que necesitaba un portátil para hablar con su familia, de la que no sabía nada, y una portuguesa (nossa nossa, ay se eu te pego) que necesitaba ayuda con la contraseña del WiFi gratis del Ostello. Roxana prestó su portatil, Juanca resolvió el tema de la contraseña, y cada oveja  con su pareja, es decir, each sheep with its couple, que hablábamos en ingles con ellas... aunque probablemente en las conversaciones entre ibéricos nos habríamos entendido en portugués  y  castellano... todo menos italiano, DE MOMENTO... Continuará.


BY  @JUANCAALMERÍA

[1] Tenía facebuc pero nai nai…. No apareció  ni después de conocerla.
[2] Conocido presentador de televisión especializado en fenómenos paranormales.
[3] Practica italiana asimilada al tapeo almeriense que consiste en que a ciertas horas junto con tu “bibita” te invitan a un pequeño aperitivo (para los españoles jartarse a no poder mas).

martes, 24 de enero de 2012

Día 1. Parte 2. Ostello de la Giuventu.

Son las 12:43 am (antes del medio día, nunca mejor dicho).  Ya nos hemos registrado en el  Ostello.  ¡BIEN!   Después de todo no pasaremos la noche debajo de un ponte al lado de un fiume.  Tenemos cama en el cerro genoveses y en literas. No tenemos comida, excepto  un kilo del famoso jamón serrano del famosisimo pueblo de Serón (antes ser vivo no alimentado con bellota sevillana) que pertenecía a Juanqui  ( almeriense “friki” [1]hasta la muerte estudiante de Giurisprudenza, curso 5º). Así que,  siguiendo las indicaciones de “recepcionista rubia” nos dirigimos a  la “galosinera” de alimentos.  Entramos  en un mini – badulaque y medio llenamos los depósitos con unos “sette leuros cada uno y algún que otro producto pasado de fecha. Para hacernos una idea: 1.50 € una  Fanta 0,50 l.  Conclusión: Mercadona y Hacendado nos tiene mal acostumbrados y demasiado mimados.  Entre queja y queja  hemos comido un poco de todo con cubiertos de usar y tirar a 20 céntimos en la máquina expendedora.  ¡FURCIA!  
Para hacer tiempo hasta las 14 horas, dado que nuestro Ostello  “- 5 estrellas” nos ofrecía wifi gratis a la velocidad de la tortuga, nos conectamos  para  anunciar  en nuestros estados de Facebook (léase en español)  y Tuentis que ya estamos en tierra italiana.  Entre tanto mu cansaos  y   jartos de esperar nos comunican que podemos instalarnos en nuestras  “habitaciones”.   Nos dirigimos a nuestros aposentos cargados como  mulas de maletas. Abrimos las puertas. Literas. Muchas. De hierro. Colchones. Viejos. Muy usados. Mantas grises. Sin sabanas (“self-service”  en recepción). Vistas espectaculares.

Una habitación cualquiera del Ostello.
 En fin, disconformes con nuestra humilde morada (nunca mejor dicho) nos decidimos por una refrescante y común ducha. ¡Porca miseria!  A todos se nos han olvidado las chanclas de agua.  Algunos lo hicimos sin protección alguna y otros más prodigiosos como el caso de Fran (Estudiante de Economía) hicieron multi-uso de las sabanas self-service: A falta de chanclas,  sabanas del ostelo a la bañera,  a falta de toallas, idem y  a falta de sabanas en nuestras futuras casas, maletas a punto de reventar. Hoy en día, en Ferrara avviamo sabanas del Ostello della Giuventu di Génova (algunas teníamos que amortizar lo malgastado[2]). 
Bueno,  y entre rato y rato llegó la depresión y la frase estrella de nuestros inicios como Erasmus: ¡Yo me voy pa´ Almería!  Empezó nuestro querido Alex (Estudiante de Giurisprudenza, curso 4º;  amo y señor de la  frase ¡Mierda seca!). Seguidamente la parejita cobarde (PJ y Rox) empezaron a buscar vuelos pa´ Almería. Mirar. Solo mirar. Nadie se iba a ir a ninguna parte. Era demasiado precipitado para tomar decisiones tan catastróficas.
Picolla Pizza
Gente de Génova. Calles de Génova.  Focaccias de Génova. La Zapatería Palma. Piazza Ferrari.  Piazza Nunziata. Nos estamos embriagando de toda Génova, la estamos respirando.  Y es que decidimos turistear un poco.  Probamos por primera vez las picollas pizzas italianas (nada que ver con las buittoni),  nos fotografiamos en la Piazza Ferrari muy conocida por Google y los botellones, entramos en algún que otro Palazzo de alrededor...continuará con algo mejor. 

[1] Interprétese de forma cariñosa.
[2] Y me colé  por  una puerta y me metí en tu Ostello,  y olvide pagarte las dos noches que dormí en tus aposentos.  Fuente de inspiración: Melendi “Quisiera yo saber”, y me colé por una rendija).  Estuve 2 noches  mas sin pagar.  Gracias chicos por acogerme.

sábado, 14 de enero de 2012

GÉNOVA DÍA 1, Parte 1: La aventura de Brignole al Ostello y el crazy bus.

Algunos "desafortunados" disfrutamos nuestro primer amanecer italiano (aquí con hay vampiros) desde un viejo asiento de piel  desgastada del tren regional FR 5245 (datos no exactos). ¡ Anda !  Sol!  Después de una noche tan oscura en la Stazione di Bologna Centrale, nos parece casi un milagro ver ese color.  Los que no dormimos (los desafortunados) fuimos notando el cambio del paisaje di a poco a poco (lease con acento  italiano), los que tuvieron la suerte y la osadía de dormir allí notaron más bien el cambio de la llanura a la montaña cuando despertaron de su "improfundo" sueño: ESTAMOS EN LIGURIA.  yuhuu! 
Calle Almería en Génova. 
         Seguimos en el tren, cada vez con mas gente, de todo tipo, alguna que otra pija con su Louis Vuitton (imprescindible para ser alguien en Ferrara), algún vagabundo se ha colado para realizar su oficio y ganarse el vino de todos los días, hombre trajeado toquetea su Tablet marcada por la manzana,  un perro pulgoso ocupa un asiento, nuestras piernas ocupan otro (es que somos españoles, queremos marcar la diferencia; no es porque nuestras piernas se duerman antes que nosotros). Para situarnos en el tiempo son las diez de la mañana, hora española, una hora menos en Canarias, una mas en Riga y la misma en Italia. Cada vez son más frecuentes los túneles cuyo color grisáceo un tanto deprimente indica años y años de servicio ferroviario, aun así, de repente esbozamos una pequeña mueca a modo de sonrisa (estábamos demasiado cansados para embelesarnos con una gran sonrisa) cunado escuchamos esa frase, esa dichosa frase: "Siamo in arrivo a Genova - Piazza Principe".   Yuuhu!  La "megafonia" ha hablado:  ¡Génova,  hemos llegado! Shhhh, aquí no es! Tenemos que llegar a la Gènova - Brignole. ¡Mierda secaaa aquí no es!   Aparte de un ligero cabreo, en aquel momento ni se nos pasó por la cabeza que acabábamos de dejar nuestro piso con vistacas al puerto y la Vía Almería (sí, en Génova, calle Almería) a nuestra izquierda y que aquella estación sería nuestra referencia ferroviaria más adelante hasta fin  de nuestra estancia erasmus. Il treno sigue a su rollo, marcha to` pa`lante lleno de gente y gentuza,  entramos en un túnel  negro y fresquito, en el tren de repente se siente uno tan bien  (y estamos tan agustito... cantado segun  Ortega Cano);  a los cinco minutos salimos y ascoltamo il anunzio : "Siamo in arrivo a Genova - Brignole".  Adiós piccolos momentos de disfrute, ahora llega el placer el viajante descansado: CONOCER CIUDAD.   Cargados de maletas pesadas,  con jetas de somnambulos,  con los pelos alborotados, con la sonrisa de extranjero primerizo (algunos) muy ilusionado, con chaquetas colgando por tos laos   y  muertos de hambre salimos del tren y por fin pisamos suelo genovés. Y de nuevo:  "ATTENZIONE ALLONTANARSI DALLA LINEA GIALA"...  Salimos unos momentos de la estación, la curiosidad esta vez no mato al gato,  nuestro asombro fue mayúsculo cuando deleitamos nuestra vista con su  arquitectura cargadisima de detalles digna de una buena fotografía  que nunca llego a realizarse (nuestro fotógrafo oficial  estaba en huelga de hambre y cansancio). Todos estamos muy ilusionados.  

Piazza Ferrari
Después de varias investigaciones y mucho preguntar, ayudar a un anciano con sus maletas (pa`que luego el excelentísimo cónsul  diga que los españoles matan gatos y arman jaleos adonde allí los haya) por fin,  encontramos la fermata del autobús linea 40, medio de transporte indispensable para llegar al Ostello (nuestro objetivo que se convertirá en domicilio provisional sufragado por la Università di Genova durante 3 noches y asociado como dirección en nuestros Codices Fiscales). Compramos los billetes (ay! ignorantes!). Si es que ningún español, reitero, ningún español,  paga il biglieto pero nosotros facciamo la diferenza y a mucha honra.   Mas tarde nos espabilamos y nos multaron (ahora mismo asciende a 150 euros, que se la encasqueten al Stefano! , nuestro profe nativo d`italiano. Èl nos enseñó.).   Llega el bus, cargamos 12 de maletas y por fin embarcamos nosotros. Nada más subir un señor mayor molto simpatico (generalmente los italianos son amables con los extranjeros pero siempre habrá una excepción que confirme la regla) entabla una conversación  medio balbuceada con nuestro italiano un tanto pochao,  nos ve la cara de perdidos y decide echarnos una mano: nos avisará con tiempo para bajaros en la parada del Ostello (Nota: nos entienden en español, les endendemos en italiano, empezamos bien... yeaaah!). Mientras tanto, el autobús echa a andar; ADVERTENCIA: Atención,  "autobuseristas" genoveses muy follaos, extremen precauciones. El nuestro arranca como una fierra en celo descontrolada  y luego corre, galopa, acelera y de repente se para, en un letrero aparece "fermata prenotata" (solicitada). Un semáforo, un peatón,  otra parada.    Y así es como travesamos la bonita Piazza della Vittoria, Via XX SETEMBRE ( también conocida como el Gran Canal en tiempo de aluviones) y su puente monumental por la UNESCO (calitè calitè). Nos emocionamos al pasar por Ferrari (es lo primero que sale en Google), Ohhhh.... Via Roma, el monumento a Víctor Manuel II, Nunziata (una iglesia que le da un aire a nuestro Palacio de las Cortes) ... y entre una cosa y otra empieza lo bueno: LAS PENDIENTES GENOVESAS. 
Como si estuviéramos jugando al apasionante excaletrix, con la misma intensidad y como locos,  así subimos 5 km de carretera empinada pero la diferencia es que nosotros estábamos montados en un largo vehículo a motor con  "choferista  crazy" y muchas maletas. El autobús está hasta la bandera, nuestras 12 maletas estorban, las viajantes empiezan a quejarse y a mirarnos con desprecio. Nosotros nos reímos, ignoramos, lo que empeora aun mas la situación y la incomodidad de incomodar. Pero oye, en aquella ocasión si que pagamos y convalidamos nuestros billetes, si bien es cierto que muestras maletas viajaban por la cara, nosotros eramos legales. Mientras tanto seguimos haciendo lo del excaletrix;  alguna que otra maleta sale "disparada",  calor insoportable, estamos de pie, no conseguimos mantener el equilibrio (nota: no sabemos surfear y en vuestros autobuses menos), estamos exhaustos, necesitamos desesperadamente  una ducha y estamos apunto de caernos muertos,   pero al fin, después de una subida interminable (como la historia) llegamos a la ansiadisima  fermata del Ostello, la que nuestro amigo nos indicó antes de despedirse y desearnos buena suerte en la parada anterior.   
Vistas desde OSTELLO
Llegamos al Ostello della Giuventu.  Tiene unas vistas magnificas (normal, estamos en el cerro de Gènova, en la punta`rriba de Italia)!   Mar azul con reflejos de un  sol ardiente,  barcos de crucero, uno de ellos tiene un dibuje de Silvestre (ese gatorron tan adorable), el  bigo del porto antico, vistas al casco antiguo... ¡Que emoción!   Y ahora entramos al Ostello para encontrarnos con una recepcionista que no nos deja pasar a nuestras habitaciones (normas internas por razones de limpieza), donde el agua de la maquina es Frizzante (también hay natural pero se confunde), la limpiadora es una chica de color que no sonríe ni para las fotos, y los cubiertos de plástico cuestan 20 céntimos.    Nos indica comprar en un supermercado "vicino al Ostello" donde  venden alimentos a precio de carburante pasados de fecha. Están todos compinchados, somos erasmus, no idiotas (mentira:  al final compramos). Continuará. 

jueves, 12 de enero de 2012

PACHA McDONALD DE BOLONIA. UNA NOCHE EN LA ESTACIÓN DE TRENES.



Ya hemos llegado.  ¿Y ahora qué?  Tenemos que llegar a Génova!   Nos encontramos a 4 horas en  tren. Que grande puede  llegar a ser la estupidez humana cuando se enfrenta a lo desconocido. Nos equivocamos al escoger Bolonia puesto que desde Milano estaríamos a una hora. Al menos ahora somos 3 horas más espabilados, aunque no tanto como para  pagar el billete del AEROBUS, el bus que nos llevaría a la estación de trenes.  Al final  el “autobuserista” se apiada de nosotros y “nos invita”. Tomaaa  6 € que gastaremos después  para cenar el McDonald.  Primer éxito en la lista de los éxitos.   
Por la noche...
Dentro del autobús: maletas a tutti-plain, frenazos  al por mayor,  edificios antiguos, farolas de la época de mi tataraabuela alumbran las carreteras no aptas para tacones, metros,  la azafata que esta como un tren sentada enfrente nuestra interrogándonos y hablándonos.  De momento no nos arrepentimos, de momento. Estamos encantados de estar ahí, de habernos subido sin pagar, de hablar con la azafata y por fin de haber llegado a la estación.
Es bonita. Antigua y llena de gente y gentuza.  Entramos para comprar nuestros billetes (20 € cada uno). De repente  estamos rodeados. Si,  somos 5 locos a los que rodean  otros muchos locos.  Son gentuza. Ahora solo pienso -  atentos con las maletas-.  Preguntas: TI AIUTO?  QUELLO NON FUNZIONA. Qué locura, solo queremos salir de ahí.  Al fin conseguimos nuestros billetes, advertimos que el tren dirección Génova (Brignole) parte a las 5:25 am y salimos pitando.
Operación Cena: después de buscar un buen rato arrastrando las maletas por esas carreteras imposible aparece un MC DONALD, a 300 mts de la estación y nosotros ciegos. Nos acercamos y de repente un “portero negro”  perfectamente apto para ser modelo o para hacerte viento en el Caribe mientras te sirve unas uvas peladitas y sin pepitas.  Que  calidad. La Pacha McDonald de Bolonia.  Cenamos  y mientras tanto se nos acerca un señor español, era  mayor y  con bastante experiencia. Ha viajado por toda Italia. Nos ha desmoralizado. Ferrara era un pueblo de gente ignórate y aburrida,  Génova un suburbio de mucho cuidado y desagradable. Muy pronto descubrimos lo contrario.
PJ  inmortaliza momentazo en Pacha McDonald. 
Seguimos en Pacha McDonald esperando que se hagan las 2 am (la hora de cierre) mientras admiramos  un chino dormilón al que acaban echando.   Hora de  salir. Nos despedimos de  nuestro portero y no dirigimos a la sala de espera que descubrimos por casualidad. Ahí estábamos un poquito mejor. Aunque hoy en día sigo pensado que los asientos están hechos a traición para no dormir. Son frio, incómodos y la chica del megáfono no descansa ni de madrugada.   Y  con la mítica frase ATENZIONE, ALLONTANARSI DALLA LINEA GIALLA hemos pasado la noche hasta que nos dimos cuenta que la estación también tiene puntos cardinales. Maldición. Perdimos el tren. Cogimos el siguiente de las 6 y 25 am. Esta vez lo esperamos en el  mismo binario, nada de salas de esperas. Uff que frio hemos pasado.  Una vez subidos en el tren directo a Génova,  todos  nos pillamos un asiento y ahora si, a dormir.   Aquella mañana el revisor no pidió il biglieto o bien no lo oímos. Nunca lo sabremos. A las 10:05 am deberíamos estar en Génova. 

miércoles, 11 de enero de 2012

ERASMUS 2011/2012

Erase una vez unos locos que deseaban cometer locuras. Y como son tan locos,  un día con mucho sol (tipical almerish day),  solicitan una plaza para la beca Erasmus y así permitirse buenas fiestas, viajes, estudios en el extranjero, ser bilingües etc. Preparan su examen (excepto el mas loco de ellos que presumía de un B2),  les conceden una plaza para la Repubblica italiana a cada cual una città distinta salvo algunos afortunados de Génova. Aceptan después de mucho mucho pero que mucho meditar (excepto es más loco, él ser muy valiente)  y  un buen día "soleadisimo"  se suben  a un avión de mala muerte ( sinónimo de RAYANAIR (*) )  que despega desde  Costa del Sol, Málaga.   Nos elevamos, nos dependimos de nuestras tierras  con jetas de muermos y palmas al aire de jóvenes valientes que han tomado un nuevo rumbo hacia lo desconocido.  Emocionados y con miedo en las entrañas llegan  a BOLOGNA (*), la ciudad del estudiante según algunas fuentes poco fiables.
*1 Rayanair se convierte en nuestro principal patrocinador de ERASMUS VIAJEROS. Nuestros mas sinceros agradecimientos. Es casi un honor viajar con esta compañía.
*2  Mas adelante explicaremos porque fue un error escoger como destino BOLOGNA.

Y así empieza nuestra historia. Cinco locos en búsqueda de la locura.

Mas después de la publicidad (Véase Antena3).