Ya hemos llegado. ¿Y ahora qué? Tenemos que llegar a Génova! Nos encontramos a 4 horas en tren. Que grande puede llegar a ser la estupidez humana cuando se enfrenta a lo desconocido. Nos equivocamos al escoger Bolonia puesto que desde Milano estaríamos a una hora. Al menos ahora somos 3 horas más espabilados, aunque no tanto como para pagar el billete del AEROBUS, el bus que nos llevaría a la estación de trenes. Al final el “autobuserista” se apiada de nosotros y “nos invita”. Tomaaa 6 € que gastaremos después para cenar el McDonald. Primer éxito en la lista de los éxitos.
| Por la noche... |
Es bonita. Antigua y llena de gente y gentuza. Entramos para comprar nuestros billetes (20 € cada uno). De repente estamos rodeados. Si, somos 5 locos a los que rodean otros muchos locos. Son gentuza. Ahora solo pienso - atentos con las maletas-. Preguntas: TI AIUTO? QUELLO NON FUNZIONA. Qué locura, solo queremos salir de ahí. Al fin conseguimos nuestros billetes, advertimos que el tren dirección Génova (Brignole) parte a las 5:25 am y salimos pitando.
Operación Cena: después de buscar un buen rato arrastrando las maletas por esas carreteras imposible aparece un MC DONALD, a 300 mts de la estación y nosotros ciegos. Nos acercamos y de repente un “portero negro” perfectamente apto para ser modelo o para hacerte viento en el Caribe mientras te sirve unas uvas peladitas y sin pepitas. Que calidad. La Pacha McDonald de Bolonia. Cenamos y mientras tanto se nos acerca un señor español, era mayor y con bastante experiencia. Ha viajado por toda Italia. Nos ha desmoralizado. Ferrara era un pueblo de gente ignórate y aburrida, Génova un suburbio de mucho cuidado y desagradable. Muy pronto descubrimos lo contrario.
| PJ inmortaliza momentazo en Pacha McDonald. |